El Museo de Siyāsa inauguró este viernes la exposición 'Manuel Marín. Esculturas', la muestra monográfica dedicada al artista ciezano internacional fallecido en 2007 convirtiéndose en la segunda ocasión en la que se expone en toda España, tras su estancia desde noviembre pasado en el Museo Ramón Gaya hasta el 8 de marzo. Se trata de una propuesta artística que servirá de epílogo a las actividades en torno a la Floración de Cieza.
Se ha contado para la exposición en la ciudad de Murcia y ahora en el Museo de Siyāsa con el patrocinio parcial de la Fundación Legado Humano Natural y el apoyo del Ayuntamiento de Cieza. Un total de 32 esculturas de hierro policromado, seleccionadas del estudio que Marín compartió con Mónika Rabassa durante tres décadas en Alhaurín de la Torre, donde la viuda conserva y gestiona el archivo del artista, se exhiben en la muestra distribuida en las dos salas principales del museo municipal.
El origen del proyecto se remonta al hallazgo fortuito de una escultura móvil en los almacenes del Museo de Bellas Artes de Murcia por su entonces director, Javier Bernal, de una pieza cuidadosamente embalada junto a su documentación original. Cabe recordar que el escultor nació en Cieza en 1942 y falleció en Alhaurín de la Torre (Málaga) en el año 2007, siendo uno de los creadores españoles de esculturas móviles más singulares del siglo XX y, pese a ello, prácticamente desconocido en su propia tierra.
Tras contactar con la viuda del artista, Mónika Rabassa, se confirmó la autoría y comenzó el "rescate" de una obra que había permanecido oculta durante años. Aquel descubrimiento desencadenó un proceso de investigación y recuperación que culmina con ambas exposiciones en Murcia y Cieza. El proyecto expositivo fue ofrecido por los comisarios se la exposición en Murcia, Javier Bernal (actualmente director del Centro de Conservación de Bienes Culturales de la Región de Murcia) y Rafael Fuster (director del Museo Ramón Gaya), así como por el presidente de la Fundación Legado Humano Natural, Raúl García, en el otoño pasado al alcalde de Cieza Tomás Rubio y a la concejala de Cultura y Museos María Turpín, que aceptaron emocionados la propuesta de traerla hasta la localidad.
En dicho museo, su director Joaquín Salmerón Juan formará parte, también, del comisariado de la muestra junto con los otros dos historiadores del arte antes citados.
Marín, que en su juventud fue torero ¿conocido como El Faraón¿, inició su camino artístico en los años sesenta. Su viuda, Mónika Rabassa, cuya generosidad y testimonio han sido esenciales para hacer realidad esta muestra, relata cómo trabajó «de ayudante en la fundición de Henry Moore y cómo, desde 1964, desarrolló su carrera en Nueva York, donde creó un lenguaje escultórico propio, influido por Alexander Calder y Joan Miró. Allí se relacionó con figuras como Andy Warhol, Willem de Kooning o Basquiat, así como españoles como Paco de Lucía» señala.
Las esculturas móviles de Marín ¿de colores vivos, movimiento sutil y formas depuradas¿ se exhiben hoy en espacios públicos de Estados Unidos, Canadá, Japón, China y España, también en el Museo Regional de Arte Contemporáneo que se encuentra en Cartagena.